The dream is over?

David Tenorio

La frase es parte de la letra de la célebre canción “God”, de John Lennon. Como en la melodía, el sueño terminó para una parte de quienes sufragaron por Andrés Manuel López Obrador, quienes ven preocupados el camino que ha emprendido.

A un año de su gobierno, para una parte de la sociedad lleva ya varios descalabros y afirman sus detractores que algunas de sus propuestas están tan mal planteadas, que dan la percepción de haber sido pensadas a bote pronto. Perlas para el anecdotario, muchas lamentablemente, él es su propio verdugo.

Pero no todo es criticable, la empresa de consultoría Integralia destaca que uno de los principales aciertos de López Obrador en su primer año de gobierno es que su gobierno logró recuperar la confianza en la política por parte de los ciudadanos, como “instrumento de desarrollo y justicia”.

Muchas de sus acciones de gobierno valen la pena darles tiempo para ser correctamente valoradas en su efectividad. Algunas son lógicas, como consecuencia de la realidad nacional, otras novedosas, otras son tan buenas que quisiéramos ver resultados prontos. Y no pueden calificarse por adelantado escenarios que todavía ni suceden, pero sí es preocupante la impericia y los errores evidenciados hasta ahora. Generan más incertidumbre que certezas.

El presidente López Obrador ha emprendido desde su gobierno y el Legislativo cambios que se necesitan para su visión de gobierno. Un gobierno más justo, menos corrupto y más equitativo. El presidente fue electo con una mayoría inobjetable, el apoyo popular recibido entonces en las urnas lo coloca en la responsabilidad de hacerlo de la mejor manera posible y con la obligación de cumplir lo ofrecido en campaña, sin pretexto alguno.

Un buen político gobierna en la oportunidad y en la dificultad. El presidente tiene una auténtica y legítima convicción de erradicar la corrupción y la impunidad. Albricias ya era hora.