Autosuficientes

Juan José Herrera

Una de las promesas establecidas desde la campaña del hoy Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, fue la recuperación del campo y la autosuficiencia alimentaria.

Como es sabido, desde el campo mexicano y de forma histórica prevalecen grupos ligados al campesinado, antes y aun hoy usados como moneda de cambio y de presiones por casi todos los partidos.

En Hidalgo son por demás conocidas las prácticas de organismos como UNTA, CCI, CNC, Antorcha, UFIC y un largo etcétera, a partir de las cuales líderes o dirigentes lograron posiciones y se aferraron a infinidad de cotos y grupos de poder.

Sin embargo, hoy el mismo panorama planteado por López Obrador deja un hueco profundo en las ilusiones de dichos cabecillas, que por más protestas y cartas abiertas en medios nacionales no consiguen las acostumbradas prebendas, muchas de las cuales ni siquiera llegaron a los supuestos representados y sí a sus bolsillos para la compra de residencias, vehículos de lujo y demás propiedades.

La realidad hoy golpea a muchos de estos personajes, hombres y mujeres forjados, sobre todo, bajo añejas costumbres priistas y de algunos otros partidos, resienten con creces el recado de que no habrá más recursos ni intermediarios y que los apoyos llegarán de forma directa a los verdaderos campesinos.

El fondo del mensaje desde la federación es, sin sombra de duda, loable: quitar beneficios para unos cuantos y ofrecerlos a la mayoría que los requiere y que en muy pocas ocasiones los ha visto; no obstante, dicha propuesta no deja de lado esa pestilencia populista con la que parece anegado el nuevo régimen.

La recién inaugurada estrategia a favor de la autosuficiencia alimentaria, que se supone también toca a Hidalgo, pretende una mayor producción interna de granos como maíz, frijol, trigo harinero y arroz, además de vertientes que favorezcan mayores cantidades de carne, leche, pescado, cerdo y pollo, con los respectivos procesos para otorgar a labriegos mejores semillas, abonos, maquinarias y hasta hidrocarburos para su transición hacia modelos de producción realmente sustentables, de acuerdo con la propia Secretaría de Agricultura federal… pero qué tan cierta y palpable es hoy en Hidalgo dicha transición; ¿será una realidad cercana o, por el contrario, está más lejos que nunca? ¿Y los combativos liderazgos?

Quizá el 2020 traiga estas y muchas otras respuestas autosuficientes.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap