Afecta invasión asiática la producción artesanal

Cada vez son más los rubros donde este tipo de productos tiene injerencia

-El caso de la elaboración de piñatas tradicionales es tan sólo uno de ellos

TODO ES CHINO

Milton Cortés

La oferta de artículos navideños de manufactura asiática orilla a fabricantes de piñatas locales a reducir la producción de las mismas hasta cerca del 40 por ciento para este año, situación que calificaron como preocupante.

Refirieron productores que el paso de los años también ha sido factor determinante para que nuevas generaciones opten por distintas atracciones para festividades decembrinas, dejando de lado la tradicional piñata.

Siria Tolentino Mejía, productora de piñatas del municipio de Apan, expuso que por varios años este lugar contaba con diversos talleres donde elaboraron piñatas de barro y papel; sin embargo, el mercado en la actualidad está acaparado por productos que llegan desde China.

“Es increíble pensar que las piñatas llegan desde China pero es cierto y esa es una situación que nos pega seriamente, ya que el comerciante adquiere donde le ofrecen más barato por lo que esas piñatas chinas fácilmente las consiguen en 10 pesos para darlas entre 50 y 80 las más económicas”.

Indicó que en la actualidad se duplicó la solicitud de piñatas en las centrales de abasto más grandes del país, pero la gran mayoría no son de elaboración local.

“En esta región había diversos talleres pertenecientes a las familias del lugar; sin embargo, en la actualidad ya nadie se dedica a esto de elaborar piñatas, pasó a segundo plano debido a que ya no es negocio su fabricación”.

Expuso la productora que por cada cinco piñatas elaboradas por artesanos del estado salen a la venta 40 provenientes de países asiáticos.

“Con esta estimación puede que nos quedemos cortos, porque en realidad los artículos chinos aparecen en todos lados, en tiendas establecidas, comercios, mercados, tiendas de abarrotes, en fin, están donde sea y eso contribuye a que este oficio prácticamente desaparezca y que sólo algunas familias trabajen este arte en temporada navideña”.

Añadió que hasta hace dos años algunos municipios de la región importaban piñatas a otros países como Guatemala y El Salvador, situación que en la actualidad ya no existe.

“Otro aspecto que también generó un cambio radical fue el paso de las piñatas de barro a las de cartón, sin duda ese efecto también ocasionó problemas entre productores, ya que la modernidad nos rebasó”.

Destacó que por eso el pronóstico para el presente año reduce posibilidades de venta para artesanos hidalguenses dedicados a la fabricación tradicional de piñatas, muchos de ellos también son quienes elaboran figuras de yeso para nacimientos.

“No sabemos a ciencia cierta si la producción tal vez en un par de años simplemente ya no exista, pero debemos trabajar para que no suceda de esa forma, ya que la fabricación de piñatas es un arte tradicional en México el cual no se debe dejar perder”.

Mencionó que este efecto también se presenta entre los artesanos que se dedican a la fabricación de figuras para nacimientos elaboradas a base de yeso.

“Estamos con la misma problemática, fabricar figuras de yeso ha quedado en el olvido, ya que en este caso la amenaza la representan los nacimientos de importación, principalmente de los Estados Unidos, donde las figuras son a base de plástico, incluso con algún aditamento como la luz artificial, lo que sin duda también ha marcado una debacle en la elaboración de estos artículos navideños en nuestras localidades”.

“Se vislumbra muy complicado el trabajo para el artesano de estas figuras, sin duda estamos ante una de las etapas más complicadas para nosotros, pero eso nos debe de mover y motivar para mejorar nuestras creaciones y devolverle a la población el interés por adquirir lo tradicional antes de lo extranjero”.

Para el último mes del año exhortaron a la población a hacer efectivas sus compras con los artesanos de cualquier municipio de Hidalgo, ya que afirmó su trabajo vale la pena y adquirirlo es indispensable para mantener este arte y la preferencia de la gente y de esa forma evitar que la tradición quede relegada a segundo plano o bien termine por desaparecer.