A fondo

David Tenorio

 Las buenas ideas en políticas públicas no son suficientes para lograr los objetivos planteados para el desarrollo de una región o país. Importante también es su diseño, adopción e implementación.

El proceso de elaboración de las políticas públicas parte de una adecuada radiografía de las necesidades. Pero para que las políticas públicas funcionen adecuadamente una vez que han sido diseñadas se necesita de la participación de todos los sectores en torno al gobierno que las implementa, diputados, partidos políticos, cámaras empresariales, sindicatos, colegios de profesionistas, universidades, sociedad civil, etcétera.

Para ello se requiere de un factor más importante, hacer política mucha política, tener oficio vaya. Para consensar, sacar adelante los proyectos e iniciativas necesarias y poner en el rumbo del crecimiento a un estado se necesita contar con habilidades de escucha, de negociación, pero sobre todo de un proyecto realista y no populista, anclado en la objetividad de los resultados.

Para ello se necesita estar bien parado, no perder el piso, inteligencia y moderación.

En México la lucha política es muy confrontativa y el poder (por las razones que sea) muy apetecido. Por eso es importante destacar a los líderes políticos que de buena fe se meten a fondo en la tarea y tienen el valor de asumirla con todo lo que trae.

Como se suele decir: con lo bueno, lo otro y lo demás. Se la juegan en serio y comprometen su vida y su marca personal en el proceso. Por eso alcanzan sus metas y generalmente triunfan y su marca personal de liderazgo crece y se consolida. Porque se toman la política de forma muy personal.

De esos políticos necesitamos más, en Hidalgo tenemos un buen referente.