Desapariciones

David Edmundo López García

En días recientes nuestra sociedad hidalguense se ha visto inmersa en un ambiente de psicosis, ante el inusual número de jóvenes desaparecidos, pero, sin ánimo de minimizar algún caso en particular, es siempre sabido qué en estos temas sobre seguridad pública, los primeros responsables son los órganos de procuración de justicia, a quienes vale decirlo, por lo general se tacha de ineficientes e insensibles frente a las víctimas y familiares en estos casos particulares. Al respecto y atención a mi experiencia laboral, me atrevería a comentar que de 10 casos de jóvenes desaparecidos, 6 resultan ser mujeres adolescentes o menores de edad, de las cuales, en 4 de estos casos, las adolescentes escapan con un amigo, con el “novio”, o bien, a causa de otro tipo de problemas dentro del núcleo familiar, que “curiosamente”, cuando los padres acuden a poner en conocimiento de los hechos ante la autoridad “olvidan comentar”. Este comentario no pretende minimizar la importancia de esta problemática en el tema de seguridad pública, ni pretende relevar de responsabilidad a servidor público alguno, pero, ¿hemos reparado en pensar un momento, cual es nuestra responsabilidad como padres en esta problemática?, ¿es moralmente correcto y justo culpar por todo a las instituciones del gobierno o servidores públicos, cuando yo en el hogar no me preocupo por conocer quiénes son las amistades o compañeros de mis hijos, sus nombres completos y donde viven?, ¿es correcto culpar a otros, cuando dentro de mi hogar permito relaciones de amistad o noviazgo entre mi hija y un jovenzuelo mayor de edad?, ¿vale de verdad tachar de ineficiente el gasto en avances tecnológicos en beneficio de la seguridad pública, mientras en casa ignoramos de plano la disciplina y valores en nuestros hijos?. Quizás antes de organizar tantas marchas y protestas en la calle contra el gobierno, deberíamos detenernos un poco a organizar nuestros hogares y cuestionar nuestro desempeño y resultados como padres.  (Agradezco a Radamanthys para la elaboración de esta columna).