El Futuro Del Universo

Amira Corrales

Luego de más de 40 años de su inicio, llega al cine el final de la historia galáctica más famosa: la guerra de las galaxias (Star Wars).  Cuando los 70 casi terminaban, la primera historia apareció en la pantalla grande, posteriormente la segunda y tercera, dándonos cuenta de que se trataba de una “novela galáctica”, ya que no sólo contaba historias de guerra, poder, naves espaciales, viajes a la velocidad de la luz, sino también de familias rotas, esclavas (incluso sexuales) y padres desobligados. Aunque desde niña imaginé un futuro donde la dinámica familiar, el rol de las mujeres y la injusticia cambiarían, esta serie de películas refleja de alguna manera, la visión masculina de su autor y el contexto de su época. Me explico, viéndola con los lentes de género, la película reproduce lo que en su época era considerado normal: sólo hombres en el poder (imperio), ejércitos completamente masculinos (del imperio), navegantes y tripulantes varones y el protagónico jedi (varón). Mientras que las mujeres continuaban en su papel de madres, esclavas, esposas y muy pocas (sino es que una) en la línea de poder rebelde. Esa princesa Leia con la que muchas niñas soñamos ser, nos deprimió con su posterior captura por un alienígena que gustaba de esclavas de otra raza con escasa ropa, que aguantaba a un novio celoso (Han Solo) y a la que le fue negada “la fuerza” (jedi). Tiempo después, nos dijeron que esas películas no habían sido las primeras, sino los episodios IV, V y VI. A partir de ahí la historia cambia, para mostrarnos los inicios de la historia del temible Darth Vader y sus ya “revelados” hijos, justo para volver a mirar a otro hombre protagónico, que se convierte en el feminicida de su esposa, madre de sus futuros hijos…

CONTINUARÁ

Twitter: @AmiraCorrales