Percepción es realidad

David Tenorio

El sustantivo disrupción, el adjetivo disruptivo y el menos frecuente verbo disrumpir son correctos al aludir un proceso o un modo de hacer las cosas que supone una “rotura o interrupción brusca” y que se impone y desbanca a lo que venía empleándose.

Las redes sociales en un corto periodo vinieron a disrumpir la forma de hacer negocios, de aprender, de informarnos, de comprar y sobre todo, vinieron a convertirse en una herramienta que permite participar activamenete al ciudadano en politica.

Las elecciones en diferentes paises, incluyendo México, han demostrado que la democracia cambió y la manera de competir por ganar también. Las redes sociales permiten tocar mejor al ciudadano al que se quiere alcanzar, no sólo para ganar adeptos sino tambien para transmitir ideas, percepción es realidad.

Cada sujeto piensa de manera diferente y esa realidad asimilada es individual, pero cuando una persona, pueblo o grupo está sometido repetidamente a ciertos estímulos es indiscutible que logra haber ciertas similitudes en las formas de pensar y en emociones provocadas, lográndose una percepción colectiva que con la motivación adecuada provocará una respuesta colectiva unificada para credibilidad o no de la propuesta.

Las redes sociales amplifican percepciones, por sí mismas estan diseñadas para ser adictivas. La otra cara de la moneda es el uso que se le da a las redes para manipular a través de la desinformación y noticias falsas.

La política tiene mucho de emocional, las emociones se pueden transferir a otros por redes sociales, llevando a la gente a experimentar idénticos sentimientos sin ser conscientes de ello.

¿Pero todo lo que vemos y escuchamos es real? No, mucho de lo que pulula en la red son programas, bots, no humanos. Y es preocupante que estos bots puedan alterar la opinión pública. Ahora que estamos en la era de las redes sociales, por las cuales uno acaba informándose, si se puede llamar así, sólo sobre lo que uno cree.