Incertidumbre

David Tenorio

La desarticulación de la estructura gubernamental considerada obsoleta es el sello de la administración “lopezobradorista”, tales medidas han sido percibidas más como acciones carentes de planeación e improvisación, buscando sólo el impacto mediático.

La percepción obedece a que parte de su gabinete no ha sabido ejecutar órdenes presidenciales. El más claro ejemplo lo vemos con la crisis (real) de desabasto de medicamentos,  material quirúrgico y de insumos que requieren los centros hospitalarios.

El argumento y medida de centralizar compras me parece un acierto, si logra el objetivo de abaratar costos y lograr así más con menos. Además de propinarle una bofetada al triste fantasma de la corrupción, que aseguran subsistía aun hasta el sexenio anterior en áreas de adquisiciones del ISSSTE, IMSS y hospitales del Sector Salud federal.

El error en la estrategia de implementación de los nuevos protocolos ocasionó la falta de medicamentos especializados. A inicios de año, precisamente con el inicio de operaciones del Insabi (Instituto de Salud para el Bienestar), pacientes que necesitan atención medica de tercer nivel tuvieron que pagar, medida que antes no se daba. El Insabi inició operaciones marcado por la desazón de que usuarios de bajos recursos tendrán que pagar por algunos servicios. Situación que el presidente precisó en sus conferencias mañaneras, que habrá de solventarse a finales de año, siendo absolutamente gratuita.

Pero no existen palabras ni promesas que diluyan el enojo y más cuando existen casos en que la escasez se da hasta en jeringas y agujas que los propios pacientes tienen que proporcionar, como el caso documentado del Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía.

Quienes padecen alguna enfermedad y además son tratados en instituciones de tercer nivel, no deben ver acrecentada su  preocupación y miedo, ante la incertidumbre de la falta de insumos y medicamentos.