Aportaciones del feminismo a la cultura II

Amira Corrales

Continuando con nuestra entrega, hoy hablaremos de la aportación que hizo al feminismo en la participación de las mujeres en la vida social, cultural y política. Como ya lo platicábamos, el feminismo como corriente ideológica, ha realizado importantes cambios a nuestra forma de concebir el mundo. Aunque se una ideología que nada contra corriente, ha hecho mella en nuestras mentes y llegó para quedarse. Hoy las mujeres decidimos con quién casarnos y si deseamos hacerlo. Hasta principios del siglo pasado, la mayoría de las mujeres occidentales, no podían elegir la pareja con la que debían casarse. La costumbre indicaba, que era la familia –principalmente el padre-  la que debía escoger al joven con quien emparejar a su hija. Al fiel estilo del intercambio de mujeres de inicios de la civilización humana, las familias se beneficiaban de los matrimonios consensuados en los que la joven, poca influencia tenía en dicha elección. En las clases bajas, se lograban acuerdos donde las mujeres intercambiadas u otorgadas a cambio de trueques, tenían el penoso destino de trabajar en la casa de la familia del varón asignado, a cambio de alimento y hospedaje, pero jamás un sueldo. Muchas mujeres llegaron a sufrir incluso secuestros a manos de sus futuros esposos o concubinos –captores-, al ser la familia de ella la que se oponía a tal relación. En el mejor de los casos, las mujeres aceptaban y acordaban la hora y el lugar para la fuga, en el peor, eran “robadas” sin su consentimiento (para mayor referencia, ver películas de Pedro Infante o escuchar las historias de las mujeres ancianas). Hoy nosotras gozamos de la libertad de elegir a nuestra pareja, con un ingrediente que antes no se agregaba: amor -o lo que se le parezca-, sin otorgar más nada a la familia de origen. Esa libertad se la debemos al feminismo.