Prevención

David Tenorio

A finales del año pasado el sistema informático de Pemex fue víctima de un ransomware, un virus que tiene la función de “secuestrar” la computadora de forma virtual, los autores exigieron un rescate a cambio de liberarla.

Acción que no pasó a mayores, como consecuencia de las medidas adoptadas por la paraestatal mediante sus expertos en seguridad.

El domingo pasado se registró un ataque cibernético en la Secretaría de Economía, lo que ocasionó diversas afectaciones en los servidores que administran los correos electrónicos y archivos. La SE mediante boletin informó que no existieron daños en la información sensible de la dependencia, aunque fueron suspendidos los trámites.

Este fue el segundo ataque cibernético contra dependencias o instituciones del gobierno federal. Se desconoce si han existido otros que pongan en riesgo la seguridad nacional.

Las instituciones deben estar preparadas ante la posibilidad de un ataque informático e inclusive preveer que los objetivos pudieran ocasionar graves afectaciones financieras o vulneren la privacidad de millones de ciudadanos al tener acceso a sus datos personales, como nombres, direcciones, numeros telefónicos y hasta historial clínico.

La estrategia nacional para combatir este tipo de delitos, ya vimos, no es la óptima, ya van dos. El tema de ciberseguridad debe tomarse con toda seriedad y ser una prioridad.

El estudio “Hábitos de los usuarios en ciberseguridad en México 2019”, publicado por el gobierno federal en 2019, identifica distintas problemáticas en temas de seguridad cibernética. Señala que el 27% de los de los usuarios de redes han sufrido robo de identidad. Y el 21%, han sido víctimas de fraudes financieros.

La sistematización de las medidas de protección y los planes de contingencia en caso de una violación a la seguridad informática son claves para poderle hacer frente a los criminales que utlizan el ciberespacio. Deben de crearse estrategias de prevención, además de gestionar y analizar riesgos, en lugar de reaccionar hasta que ocurra un ataque a dependencias o instituciones del gobierno federal que pongan en riesgo la seguridad nacional.