Liderazgo

David Tenorio

 En diciembre del año pasado en la ciudad de Wuhan, en China, provincia de Hubei. La séptima ciudad más grande de China, con 11 millones de habitantes, inició la epidemia del coronavirus, que convirtió a la ciudad en el centro de una pandemia con vastas implicaciones globales.

La incertidumbre radical sobre cuál habrá de ser el impacto de la pandemia colocó ayer al dólar a 23.27 pesos a la venta, luego de alcanzar un máximo de 23.52 por la mañana.

Las noticias económicas en relación al virus se han centrado en la sorprendente caída de las bolsas de valores de las principales ciudades del mundo. Lo que permite especular acerca del impacto macroeconómico que tendrá en economias regionales. Los expertos en mercados financieros coiciden en señalar que los mercados exhiben un comportamiento de rebaño y el miedo genera ventas en cascada, lo que ocasiona la huida hacia activos seguros como el oro o la compra de documentos de deuda estadounidense, la apreciación del dólar y la caída del precio del petroleo, situación que ya hemos visto reflejada en el precio de la gasolina en diversas ciudades del país.

El pánico en los mercados financieros y el temor de consumidores, requieren de mensajes adecuados para fortalecer los mercados financieros y reactivar las economías locales. Un liderazgo fuerte con medidas de contención adecuadas ayuda a restablecer la confianza, además de emprender una respuesta adecuada a la pandemia.

En definitiva, se necesita un liderazgo fuerte que incorpore los criterios de especialistas y coordine una respuesta institucional adecuada para minimizar el daño del Covid-19 en todos los ámbitos.

En la entidad se han impuesto medidas adecuadas para frenar la expansión del virus. Las medidas de contención de contagios como restricciones a la movilidad o cuarentenas, acciones tomadas en otros países como Italia, España y Perú han sido posteriores al colapso del sistema sanitario. En resumen todo depende del liderazgo adecuado.