Yo sí sé y los otros no

David Tenorio

El poeta francés del siglo XIX Charles Baudelaire hizo en sus Pequeños poemas en prosa de las trampas del diablo la más lograda es persuadirnos de que no existe.

Así en las últimas semanas han circulado en las redes sociales y en las diferentes aplicaciones de comunicación, diversos mitos sobre el COVID-19. Desde teorías de conspiración como que “fue creado por China para acabar con la supremacía estadounidense”, hasta que “se busca implantar un nuevo orden mundial”.

Lamentablemente la seria de rumores esparcidas por las redes sociales, y que son replicadas al creer que lo que circula en las redes sociales escapa del control gubernamental y por ende es verdadero, lo que les da tranquilidad. Ante una enfermedad que no terminamos de entender del todo hay quienes buscan explicaciones para tener certeza sobre lo que realmente está pasando, eso les brinda una sensación de control sobre la realidad.

El papel de las redes sociales es un “caldo de cultivo” perfecto para las noticias falsas, para las medias verdades, para las teorías de conspiración y cualquier tema que no se tenga evidencia, pero que brinden sentido.

El hecho de compartir en las redes sociales este tipo de información otorga a quienes lo hacen, una sensación de poder donde sienten que tienen cierto control. También buscan tener un pequeño liderazgo al agrupar, a otras personas a su propuesta en un determinado circulo de influencia, ya sea local o regional.

De momento se aprecia un tráfico intenso de información falsa compartida, solo por el hecho de influir en que los demás piensen “como yo”. Esto puede resultar adictivo, porque otorga una sensación de conocimiento y superioridad de que yo sí sé y los otros no.