El botín de las elecciones

Leonardo Herrera

En los últimos días la incertidumbre y tensión se apoderó de los partidos políticos, luego de la controversia jurídica promovida por Morena para suspender las elecciones de los 84 municipios el próximo 18 de octubre, sobre todo por dos razones, la primera es la confrontación que tiene el presidente Andrés Manuel López Obrador con el Instituto Nacional Electoral (INE) organismo que suspendió y ahora acordó la reanudación del proceso y la segunda que el Tribunal Federal Electoral (TRIFE) ha sido un colegiado que ha mostrado sumisión al poder ejecutivo federal en sus últimas resoluciones.

Es claro para la gran mayoría de los partidos y organismos electorales, que detrás del recurso promovido por el dirigente nacional de Morena, Alfonso Ramírez Cuellar están la falta de competitividad de sus candidatos y el enfrentamiento interno que se ha desatado en Hidalgo y Coahuila, que derivarían en tropiezos electorales importantes que los harían caer hasta la segunda y quizá tercera fuerza electoral y lejos estarían de mantenerse en la primera como hasta ahora.

Esa es la única razón por la que no quieren que se lleven a cabo elecciones, sin embargo, ponen como argumento electorero la salud de la población por la pandemia del covid-19 que azota al estado y país en estos momentos, pero lejos están de converse ellos mismos de esto, pues tanto el mandatario nacional como la mayoría de las dependencias federales se han mostrado erráticos en sus decisiones sanitarias.

Promueven sondeos pagados en internet, consultas a modos y hasta opiniones de especialistas pagados por los diputados locales, para que den una opinión favorable a postergar las elecciones hasta que el semáforo se encuentre en color verde, cuando nada han hecho a lo largo del proceso de la pandemia por mejorar las condiciones económicos y de salud de la población, eso es lo que menos les importa o al menos es lo que se ha visto en los hechos.

Postergar elecciones y empatarlas con las federales, sería el mejor escenario para el partido convertido hoy en primera fuerza, pues sólo eso evitaría mostrar la incapacidad que han tenido de fortalecerse y consolidarse como una opción política importante con cuadros propios.

Aunque la moneda parece en el aire, hoy la idea de que el TRIFE pudiera darle gusto al presidente López Obrador de exhibir al INE con un acuerdo que dicho sea de paso está estructurado con debilidad y sin argumentos de peso, comienza a rondar los pasillos de los partidos políticos.

 

Twitter: @herreleo