La estrategia

David Tenorio

El lavado de dinero representa el 5% del PIB mundial, aproximadamente, $2 billones de dólares al año, cifra emitida por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. En México asciende a 43 mil millones de pesos al año, representa el 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB), porcentaje con la que la ONU califica a nuestro país.

Se conoce como «lavado de dinero» a la práctica por costumbre que tenía el mafioso Al Capone de esconder en lavanderías las ganancias en efectivo de sus operaciones criminales en la década de 1920.

En la práctica, el dinero «sucio» se «lava» al pasarlo por cuentas de bancos y negocios aparentemente legítimos.

Como antecedente, en nuestro país fue en 2012 cuando se publicó la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita. Esta Ley tiene el objetivo de proteger al sistema financiero y la economía nacional estableciendo medidas y procedimientos para prevenir y detectar actos u operaciones que involucren recursos de procedencia ilícita.

La práctica de este delito se ha especializado hasta el nivel de usar software especializado, para organizar una gran cantidad de pequeñas transacciones bancarias o depósitos que pasan desapercibidos en el radar de las autoridades. Una transacción de un cuarto de dólar nunca será detectada por un humano, pero con transacciones de ese tipo pueden lavarse US$30 millones de dólares si se hace cientos de millones de veces.

El lunes Santiago Nieto Castillo, titular de la UIF (Unidad de Inteligencia Financiera) presentó la Evaluación Nacional de Riesgo y la Estrategia Nacional de Combate al Lavado de Activos y Financiamiento al Terrorismo (ENR). Donde detalló que los avances en el combate a la corrupción durante esta administración han sido “notables”. E indicó que debido a que un eje fundamental de la actual administración es el combate a la corrupción, se tiene contempladas sanciones a exfuncionarios de alto nivel, persecución de delitos electorales, ciudadanización del combate a la corrupción, y sanciones en los casos de la Estafa Maestra y Odebrecht.

La estrategia está enfocada a la disminución real y sostenida de los delitos del fuero federal y del fuero común, va más allá de la efímera popularidad de un golpe espectacular.