Reputación

David Tenorio

La Real Academia Española define a la reputación como la “Opinión o consideración en que se tiene a alguien o algo” o el “Prestigio o estima en que son tenidos alguien o algo”. Las empresas, las marcas y las personas tienen buena o mala reputación. Lo que les otorga prestigio, notoriedad y buen nombre, y les significa que las personas, clientes, consumidores confíen ellos.

La reputación es omnipresente y espontánea, no es algo de un día sí y otro no, de alguna manera se vuelve un mecanismo de influencia, pero que también puede afectar desde la vida cotidiana hasta relaciones de negocios, laborales, etcétera

La reputación personal suma o resta a la reputación de las corporaciones (familias y empresas) que a su vez conforman la reputación de sociedades completas que terminarán impactando la reputación de una región, de un país.

La reputación es una suma de factores, y todo empieza a sumar desde que se nace, la reputación de nuestros antecesores y también la estructura demográfica a la que pertenecemos. El desarrollo académico, es decir la forma en que decidimos prepararnos para ser profesionales, cuando iniciamos nuestro desarrollo profesional va sumando a esta reputación con las decisiones y comportamientos que tengamos en ese ámbito y a lo largo de la vida.

Ahí la integridad es un elemento accesorio a la reputación. Y la obtención y conservación de la reputación positiva requiere de mucho tiempo y acciones constantes, sin embargo, para hacerla negativa basta con una acción, y si estas son repetidas pues ni hablar… En ocasiones la reputación puede ser el diferencial que necesitamos para discernirnos en lo profesional. Por ejemplo, a quien le confiaríamos una operación a corazón abierto, a quien tiene experiencia, se ha preparado para ello, y suma responsabilidad en su haber o a quien carece de todas ellas.

Para mantener la reputación positiva se requiere, coherencia en lo que sientes, lo que piensas, lo que dices y lo que haces, deben estar en concordancia. Cuando logramos esa concordancia logramos generar confianza y credibilidad frente a los demás.

En la actualidad las redes sociales han cambiado la forma en la que debemos trabajar para posicionarnos en la mente de nuestros clientes, amigos, familia, etc. Debemos alinear nuestra reputación tanto en el mundo off como en el on line, y es aquí cuando debemos decidir cómo capitalizaremos cada uno de nuestros desarrollos en cada uno de los roles que tenemos a lo largo de la vida y las decisiones que tomamos. Lo que sí es un hecho es que no se puede mentir, la verdad siempre sale a relucir…