Están atados de manos; responsabilidad individual

-Gente en diversas colonias realiza fiestas, pese a peligro

-Mandos municipales no pueden impedir interacción social  

CONVIVENCIA Y CORONAVIRUS

Milton Cortés

Autoridades de diversos municipios se encuentran imposibilitadas de actuar ante la cantidad de fiestas realizadas los recientes días, pese a las circunstancias de pandemia por las que se atraviesa.

Informaron vecinos de la colonia Santa Julia de Pachuca que tanto en esta ciudad como en otros municipios, las fiestas relacionadas al Día de Muertos han proliferado, mismas en las que se ha notado una considerable concentración de personas en un mismo lugar.

Manifestaron que resulta incongruente que por un lado se fortalezcan las medidas de seguridad, prevención o se impidan diversas actividades y por otro lado la autoridad permanezca con los brazos atados para hacer las recomendaciones pertinentes e impedir que las familias realicen cualquier cantidad de fiestas, tanto en salones privados como en domicilios.

«Muy aparte se encuentran los bares y restaurantes donde sin precaución alguna se invita a la población a celebrar Halloween y Día de Muertos u otras actividades relacionadas a la fecha. Desde luego no se guardan ni la sana distancia ni anteponen las acciones preventivas para evitar la proliferación del coronavirus», consideró Aurelio Castañeda.

Reiteró que no sólo en esta colonia de Pachuca se llevan a cabo todo este tipo de actividades, sino que en otros puntos de la ciudad es posible observar todo tipo de celebraciones en que la autoridad debería actuar al respecto.

De igual forma cuestionó la determinación de cerrar los panteones municipales para evitar aglomeraciones al aire libre, desde la asamblea del Concejo Municipal de Pachuca, donde no se realizó ninguna recomendación o advertencia para sancionar a quienes incurrieran en la organización de eventos en lugares cerrados en plena pandemia. 

Confió que en lo subsecuente y ante la cercanía de las festividades decembrinas las autoridades locales habrán de implementar algunas estrategias para evitar que durante la «nueva normalidad» se siga poniendo en peligro a la sociedad con actividades que son meramente innecesarias en estos momentos.

Otro de los temas es que también fue posible observar a menores disfrazados, pidiendo “calaverita”: unos solos y otros con sus padres, incluso cuando hubo recomendaciones muy claras para evitar esta práctica.