CONTRASTES QUE MATAN

Amira Corrales

Los movimientos sociales de protesta y demandas pacíficas iniciaron por los grupos desprotegidos y oprimidos por el sistema.

Hay evidencia de esto en las quejas de las mujeres cuando en la Francia revolucionaria, no fueron reconocidos sus derechos ciudadanos que sólo incluían a los hombres, a pesar de que mujeres y hombres lucharon hombro a hombro en diversas funciones para derrocar a la monarquía existente.

Existieron en la lucha de las sufragistas inglesas que veían cómo el parlamento las ignoraba ante sus peticiones de derechos políticos (votar) y derechos civiles, como mantener la patria potestad de sus hijas e hijos, administración de sus propios bienes y a la educación superior.

Ellas fueron las precursoras de las marchas de protesta, la distribución de panfletos, la interrupción de oradores y muchas otras estrategias pasivas (aunque el sistema que las ignoró por tanto tiempo, después criminalizó sus protestas y ellas decidieron ir un paso más allá haciendo estallar buzones de los parlamentarios poderosos; cabe aclarar, sin pérdida de vidas).

Los movimientos sociales de los y las bolcheviques (que no ignoraron la lucha de las mujeres y por lo menos las incluyeron en puestos de gobierno pequeños una vez adquirido el poder en Rusia); las marchas del reconocimiento del derecho a huelga (y otras prestaciones como la reducción de jornada laboral y la prohibición del trabajo infantil) por parte de las mujeres estadounidenses en la primera década del siglo pasado; las publicaciones, clubes y luchas de las mujeres mexicanas como la Revista las Hijas del Anáhuac, el club anti relacionista Las Hijas de Cuauhtémoc, marcaron el referente en cuanto a movimientos sociales pacifistas para obtener los derechos ignorados y exigir el cumplimiento de los deberes de las autoridades.

Las protestas no son nuevas y el derecho a la manifestación está consagrado en la Constitución mexicana. La policía represiva no es la característica de un gobierno democrático, pero sí la es de gobiernos autoritarios con sesgos machistas que, en Cancún, Quintana Roo reprimen a balazos una protesta por feminicidio en pleno siglo XXI, y en Jamapa, Veracruz ni armas tienen. Los contrastes que asesinan mujeres.