Adiós líder

Lyzandro Herrera

José Manuel Mireles Valverde pierde la batalla, no en contra de la mafia, ni en contra la aplastante maquinaria del gobierno federal, sino frente al Covid-19.

El 25 de noviembre 2020 muere el fundador de los grupos de autodefensas de Michoacán creados en el 2013.

Descansa en paz unos de los luchadores sociales de la era moderna y con su muerte física, nace el mito y la leyenda del también iniciado en la masonería con el más alto grado, el grado 33.

Se dice que un niño ensangrentando tocó a las puertas de su templo masónico para pedir ayudar después de ver a su familia masacrada.

Es entonces -se cuenta- que nace la semilla que germinaría de aquel grupo de masones, que, con sus propios recursos, se defendió de la hidra de los sanguinarios Caballeros Templarios. “Yo soy autodefensa real hecho en las trincheras y barricadas de mi pueblo. Forjado bajo el plomo y el acero del crimen organizado y bautizado con la sangre, sudor y lágrimas de mis hermanos y compañeros caídos en los combates. A mí nadie me dio el título de Líder Moral de los Autodefensas en Michoacán. Lo tuve que comprar y pagué muy caro por él…” palabras en vida de un hombre que merece ser honrado.

Mireles toma las armas al frente de los grupos de autodefensa por la iniquidad del crimen organizado en contra de él, de su familia, y por los brutales actos de violencia dirigidos a su pueblo. Encarcelado desde junio de 2014 bajo el pretexto de violar la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos de México, queda en libertad en 2017 y el 18 de julio de 2018, fue absuelto de todo cargo.

“…Yo no me levanté en armas solo, fueron 12 años de denuncias en Michoacán, a nosotros no nos dejaron otro camino, no lo hice solo” palabras dichas por él desde lo alto de una tribuna de la elocuencia. Es cuanto.