Duda

 Lyzandro Herrera

La duda es instrumento que nos lleva a la verdad, la duda es un faro en medio del mar de la ignorancia, fanatismo y superstición. Dudo porque tengo facultades intelectuales. Si me afirmas algo, voy a dudarlo; si me niegas algo, también he de dudar. Si yo te afirmo algo, te pido que dudes de mis palabras. La duda es el punto de partida para despertar del mundo ilusorio que perciben mis sentidos físicos. “Aquel que no piensa por sí mismo, no es un hombre, es una máquina.” Y entonces dudo de esta afirmación porque otra forma de pensamiento me dice que: “El hombre es una máquina, pero una máquina muy peculiar. Es una máquina que, en las circunstancias adecuadas, y con el tratamiento adecuado, puede saber que es una máquina. Al darse plena cuenta de ello puede encontrar los medios para dejar de ser una máquina.” Entonces me encuentro entre dos posturas y mi trabajo intelectual me lleva a la síntesis y concluyo que el hombre es un sistema complejo animado por fuerzas internas y externas, cuya capacidad es ilimitada. En el otro extremo de la escala, el acto inconsciente de dudar absolutamente de todo, nos convertiría en cínicos. La duda debe ser trascendida lo más rápido y eficazmente posible. Vivir bajo el yugo de la duda permanente me convertiría en un ser neurótico, inseguro, indeciso y más ignorante. No debemos creer en algo solo porque se ha oído desde hace mucho tiempo. No debemos creer en las tradiciones simplemente porque son antiguas. No debemos creer en rumores que la gente pueda extender. No debemos creer en nada solo por la simple autoridad de nuestros maestros o los llamados líderes. Deberás de creer en aquello que conozcas por ti mismo tras una completa investigación y solo así sabrás que tu conocimiento es verdadero y más aun, cuando lo pongas en práctica, porque entonces te conducirá al bienestar y la felicidad. Es cuanto.