MUJERES EN LA DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

Amira Corrales

El pasado 10 de diciembre concluyó la jornada de 16 días de activismo feminista, que abarca desde el 25 de noviembre día en que se conmemora la eliminación de la violencia contra las mujeres –del cual hemos hablado en este espacio tantas veces-, hasta el 10 de diciembre, día internacional de los derechos humanos, fecha en que la Asamblea General de la ONU adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, documento histórico que proclama los derechos inalienables que corresponden a toda persona como ser humano, sin distinción de raza, religión, SEXO, idioma, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento, o cualquier otra condición.

Por eso es importante hablar de las mujeres que le dieron forma a esta declaración, que un principio decía: “Todos los hombres nacen libres e iguales”.

Ahora sabemos que cuando usamos la palabra hombre, esta no abarca al total de la humanidad, pero entre 1947 y 1948, la india Hansa Meta, en ese entonces única mujer delegada ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, logró que se cambiara por la frase: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales”, en el Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Así mismo, Eleanor Roosevelt fue nombrada delegada de dicha Comisión en 1946, y posteriormente fue la presidenta de esta misma, jugó un papel preponderante en la conciliación del Este y Oeste para la redacción de la Declaración.

Por otra lado, la dominicana Minerva Bernardino –junto con la brasileña Bertha Lutz y la uruguaya Isabel de Vidal) fue clave para que la Carta de las Naciones Unidas de 1945, fuera el primer Acuerdo Internacional que reconociera la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, los derechos de la mujer y la no discriminación sexual; lo que nos subraya una vez más la gran participación –y hasta hace poco invisible- de las mujeres latinoamericanas en la lucha, exigencia y defensa de los derechos de las mujeres en países conservadores que siempre le han dado a la mujer un rol doméstico y de cuidado únicamente. (Tomado de www.un.org/es/observances/human-rights-day).