MARISELA ESCOBEDO: 10 AÑOS

Amira Corrales

El 16 de diciembre de 2010 fue asesinada, frente al palacio de gobierno de Chihuahua, México, Marisela Escobedo, madre de otra víctima de feminicidio: Rubí Frayre Escobedo de 17 años, muerta por su novio, el feminicida, criminal y ahora extinto, Sergio Rafael Berraza.

Se conmemoraron 10 años de uno de los episodios más trágicos que quisiéramos borrar de este país, donde decir que matan 10 mujeres a diario ya no es la nota, que las razones para matarlas son porque la vida de las mujeres no se respeta y valora; el crimen de madre e hija es una antología nefasta escrita con sangre en la historia del México contemporáneo.

Y es que en este caso como en muchos otros hay tres grandes villanos: el asesino, el crimen organizado y el Estado encargado de brindar seguridad y justicia, pero no lo hizo. En un atentado que ninguna madre debiera vivir, Rubí Frayre, menor de edad, es asesinada por Sergio Rafael Berraza, quien se da a la fuga.

El dolor de madre la impulsa a buscar justicia, una que el Estado de Chihuahua no le puede –o quiere- dar, entonces con sus propios recursos y esfuerzos encuentra al feminicida en Zacatecas, logra que lo arresten, pero a pesar de haber confesado su crimen, en una escena que ha circulado por redes sociales y que rompe hasta el corazón más insensible, es liberado por un recientemente creado juzgado de justicia oral; pero el juicio es repuesto y el feminicida ha escapado.

Marisela nuevamente lo encuentra, pero él ya es integrante de los Zetas, y la policía no logra detenerlo, ella regresa a Chihuahua y el entonces gobernador –ahora encarcelado en EEUU- le promete una justicia que nunca llega, entonces ella hace un plantón frente a sus oficinas de gobierno, espera pasar ahí la Navidad de 2016, pero no llegó: un asesino con sangre fría, le dispara frente al plantón, delante de una multitud y la mata.

Madre e hija forman parte de la lista de feminicidios impunes en México, en uno más de los hechos de terror escritos con los cadáveres de mujeres asesinadas.