HETEROSEXUAL A FUERZAS

Amira Corrales

Asumimos como normal que todas las personas nos sentimos atraídas por otras de nuestro sexo opuesto. ¿Alguna vez se ha puesto a pensar, -con razón y no por enseñanza cultural y religiosa-, por qué entonces existen personas a las que no les atrae gente de su sexo contrario?

Las religiones tradicionales pregonan que la unión sexual entre dos seres debe ser heterosexual debido a que esto permite la reproducción biológica humana. Y esto les funcionó muy bien a beneficio de la humanidad porque ayudó a poblar casi absolutamente todo el planeta, al grado de que ya somos más de lo que éste puede sostener y está reaccionando con síntomas graves como el calentamiento global; por lo que este dogma resulta hoy en día, completamente innecesario y hasta perjudicial.

Los estudios científicos en sexualidad han demostrado que el coito no tiene como única la función reproductiva, sino también la obtención del placer sexual – pregunto, ¿sino fuera satisfactorio, nos gustaría repetirlo tantas veces a lo largo de nuestra vida? -, así como el establecimiento de vínculos afectivos, que tanto necesitamos afianzar las personas.

Por otro lado, hay algo que las jerarquías religiosas habían ocultado secretamente, pero gracias al desarrollo de la ciencia, hoy sabemos: la conducta homosexual está presente no sólo en los seres humanos, sino contrario a lo que pudiera pensar Darwin, en varias especies animales, observadas tanto en mamíferos como en aves (lobos, delfines y pingüinos, por ejemplo), que practican el apareamiento con fines placenteros y no sólo reproductivos. Esto echa abajo la teoría de que es antinatural la orientación homosexual o lesbiana.

Si existe en la naturaleza, es natural. Más bien han intentado regularla y controlarla, pero aún varios representantes eclesiásticos la presentan. Por lo tanto, es un discurso no sólo carente de fundamento, sino además incongruente. ¿A quién le perjudica que la gente se ame?

En días pasados vi un video religioso que circulaba en redes sociales, donde difunden que se daña a la infancia haciéndola pensar que esto es normal, sin darse cuenta de que el verdadero daño, lo han hecho con su terrible represión y discriminación.