Presentaciones

Andrés Torres Aguirre

El proceso interno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para seleccionar a sus candidatas y candidatos al Congreso Federal vivió su etapa de registros el pasado sábado. Debido a sus alianzas con otros organismos políticos, los tricolores presentaron tres candidaturas de «unidad» en los distritos de Pachuca, Huejutla y Tepeapulco.

Como ya se esperaba desde la elección atención, Benjamín Rico será el abanderado por la capital hidalguense, mientras que Sayonara Vargas lo será por su natal Huejutla y el expresidente municipal de Zempoala, Héctor Meneses Arrieta.

Estos tres personajes pertenecen, cien por ciento a la fragua política del gobernador Omar Fayad. Son tres figuras, cada una con trayectoria distinta, que en algún momento de su desarrollo profesional y público trabajaron al lado del jefe político de Hidalgo lo que es un mensaje claro para las corrientes internas tricolores y para sus aliados.

Los tres representantes surgen de una amplia lista de aspirantes que se publicitó desde hace varias semanas. Muchos de estos perfiles, son también integrantes del actual gabinete del gobernador Fayad y tal vez, alguno sea candidato plurinominal o suplente de los que se inscribieron el sábado.

El registro ocurrió justo unas horas después de que, en la Ciudad de México, la dirigencia nacional del PRI mostró su intención de influir en las decisiones estatales para todos los procesos. Ya desde hace meses, la relación entre el comité ejecutivo nacional y el comité directivo estatal de Revolucionario Institucional «no vibra bonito».

Por más esfuerzo que hacen Erika Rodríguez, presidenta y Julio Valera, secretario general del partido en Hidalgo, siempre quedan asperezas a la hora de las decisiones, como sucedió en las pasadas elecciones municipales cuando a la hora del festejo por el claro reposicionamiento del partido las cosas estuvieron a punto explotar porque todos querían ponerse la guirnalda de la victoria.

Y es precisamente los buenos resultados, el trabajo organizado y el bienestar que resulta de un liderazgo como el que hay en Hidalgo, que, entre los políticos, sin importar que sean del mismo partido, hay celo, es resultado natural de la lucha constante por el poder.

Los eventuales, tres candidatos priistas a diputados federales, tiene como base de sus campañas una amplia plataforma construida de resultados. Incluso, en el contexto de la emergencia sanitaria, Hidalgo es de las pocas entidades que, bajo la batuta de Omar Fayad, da respuesta y certezas a la población.

En las semanas siguientes, habrá noticas sobre el desarrollo del proceso federal y local, para las autoridades electorales el panorama aún es optimista, pero surge la duda de un nuevo aplazamiento si continúan los contagios de covid-19 en el país.

Parte de los aciertos del Gobierno Hidalguense es la iniciativa de comprar vacunas para aplicarlas (en coordinación con el Gobierno Federal), bajo un esquema propio que sería eficiente y más veloz. Ahora mismo, hay un plan financiero para hacerse de recursos y adquirir en el extranjero las vacunas.

La sola noticia, va a darle un vuelco a la opinión pública, seguramente habrá detractores y acusaciones de un uso faccioso del programa de vacunación para obtener beneficios electorales. Tal como ahora se culpa al presidente y a Morena.

La diferencia será entonces, la eficacia que demuestre la iniciativa con resultados tangibles en Hidalgo.

Twitter: @bamtorre

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