Piedra del Sol 

Lyzandro Herrera

De acuerdo al Instituto Cultural Quetzalcóatl de Antropología Psicoanalítica, A.C, “…lPiedra del Sol es un tratado de sabiduría gnóstica que encierra grandes conocimientos místicos, esotéricos, religiosos, antropológicos e históricos. Esta mística pieza está fundamentada en el número tres, donde encontramos el origen mismo e historia de la humanidad, conjugado todo esto con la matemática, la astronomía y lo más importante: el sendero secreto que ha de conducirnos a la auto realización íntima del Ser. En todos los rincones del mundo se ha buscado personificar las grandes realidades del espíritu con alguna representación tangible. No es de extrañar que los incas, mayas, aztecas y egipcios, identificaran al sol con el espíritu universal de vida, tratando de asociar sus características físicas con las espirituales. De esta forma, daban a conocer la grandeza de lo intangible. Indudablemente, el Sol ha sido, es y será, el medio para hacer entender al mundo lo que en realidad es el Espíritu o el Ser dentro de cada uno de nosotros; pues, así como el Sol físico nos da la vida, luz y calor; el Ser nos da la vida espiritual, sabiduría y anhelos místicos. Entre los aztecas el Dios Sol se llamó Tonatiuh. El Dios Sol, Tonatiuh en lo microcósmico es el íntimo, la parte más recóndita y espiritual dentro del ser humano y en lo macro cósmico es el Logos Solar o divinidad. En la cultura náhuatle, el Sol fue el símbolo del Padre, el eterno principio masculino; la luna, la madre o el eterno principio femenino, y Venus, el niño, es el hijo celeste. Cada hombre tiene su rayo particular que resplandece con toda la potencia. Encontraremos todos los atributos de la divinidad expresados sabiamente en forma artística por los sabios de Anáhuac donde los dos círculos representan al aspecto femenino y masculino de la divinidad.” (El 27 de febrero la logia masónica hidalguense “Piedra del Sol #12”, cumplió 15 años. ¡Larga vida!). Es cuanto.