Condominios: ley del más fuerte

-Desconocimiento legal, facilita la apropiación de espacios o áreas de uso común para usos particulares

ABUSOS E ILEGALIDADES

Milton Cortés

Desde cuatro administraciones municipales de Pachuca atrás, habitantes de la ciudad desconocen si existe una ley vigente en materia de propiedad de condominio que rija la utilización de áreas de uso común, situación que a la fecha facilita la apropiación de estos espacios para usos particulares. 

Entrevistado por La Crónica de Hoy en Hidalgo, Guillermo Valdespino Cruz, destacó que esta duda es una de las más frecuentes para quienes como él, residen en complejos habitacionales en los que en ausencia de una mesa directiva seria y formal predomina la ley del más fuerte.

Enfatizó que, en fraccionamientos como El Palmar, Plutarco Elías Calles, Juan C. Doria, entre otros, es frecuente que se presenten confrontaciones entre los condóminos por el mal empleo de espacios y áreas de uso común para fines ajenos a los que han sido destinados originalmente.

Ejemplificó que el abuso en el uso se áreas comunes que más ha confrontado a los vecinos, es la utilización de los lugares para estacionamiento y las banquetas, a las cuales algunas personas les han encontrado un uso acorde a sus propios intereses.

“Los cajones de estacionamiento han generado hasta peleas a golpes o discusiones muy fuertes porque algunos vecinos abusan y colocan estructuras metálicas para delimitar esos espacios, aunque no les corresponda y nadie más puede utilizar; la gente se apropia de las áreas comunes e incluso de los accesos principales a los condominios”.

Apuntó que se han conocido casos en los que los habitantes se adueñan de las banquetas para colocar puestos destinados a la venta de comida, lo que también ha ocasionado una desatención al respeto de los espacios que debieran ser ocupados libremente por todos los habitantes de estos sitios.

“También nos hemos enfrentado a vecinos que colocan sus puestos ya sea de desayunos, comida, antojitos mexicanos y prácticamente asaltan las banquetas, los accesos a los condominios; muchos otros instalan por sus pantalones sus puestos en las áreas de estacionamiento y de ahí non los quitas”.

Lamentó que de igual forma hay quienes ocupan las jardineras para la venta de artículos varios, lo que también atenta contra la tranquilidad vecinal.

“Tenemos ya por lo menos cuatro administraciones municipales que hemos insistido ante el ayuntamiento para que se intervenga ante esta difícil situación que muchos padecemos, lamentablemente los vecinos que incurren en estas conductas son gente que responde forma agresiva y que no hay poder humano que los haga ser conscientes sobre las afectaciones que generan”.  

Advirtió Valdespino Cruz que ignora si Pachuca cuenta con una ley vigente de propiedad de condominio que debiera regular, entre otros, el uso de las jaulas de tendido, cajones de estacionamiento, azoteas, lavaderos, escaleras y calles interiores.

“Si no existen antecedentes de una ley en la materia es necesario legislar para que exista y de esa forma propiciar que las autoridades estén totalmente facultadas por la ley para interponer sanciones contra los colonos que atenten contra la tranquilidad condominal”.

Subrayó que en este tema también se debe convocar a la instancia municipal de comercio y abasto, ya que se ha dado un crecimiento acelerado en varias colonias del comercio informal. 

“La gente no imagina el grado de rispidez que se genera por abordar esta situación en una asamblea vecinal o bien por tratarlo de forma directa con quienes se apropian de los lugares de uso común, los defienden a muerte y de verdad que la autoridad no hace caso desde hace más de 10 años de insistentes llamados a intervenir en estos temas”.

Añadió que es urgente que las autoridades municipales de Pachuca tengan en cuenta esta necesidad en los puntos en los que predominan las zonas habitacionales, ya que, en la actualidad, se han enfrentado a las diferencias por la colocación de rejas protectoras.

“Si la autoridad se mantiene ajena a situaciones de este tipo, alguna vez acabará mal y es cuando nos vamos a lamentar; necesitamos que se hagan valer los ordenamientos municipales correspondientes con la finalidad de abonar a la sana convivencia y el respeto a las áreas comunes”, detalló.