Al rescate de  zonas verdes

– Sociedad civil organizada de Tula emprende campañas de protección al entorno ecológico de la demarcación

Determinaciones

Ángel Hernández

Por la apatía y omisión de la Dirección de Protección Ambiental de Tula y la política de deforestación que grupos ambientalistas acusan, desde el inicio de la administración de Manuel Hernández Badillo, la sociedad civil organizada de Tula ha decidido emprender campañas de protección al entorno ecológico de la demarcación.

De ahí que asociaciones como la Red de Consciencia Ambiental Queremos Vivir A.C., Superhéroes de la Tierra, el Grupo Ecologista Hidalguense de Protección al Ambiente y el Comité de Rescate del Parque Ecológico de San José, así como activistas independientes, como Raquel Juárez Montiel y Héctor Serrano Martínez, han comenzado a realizar esfuerzos independientes para rescatar el entorno ecológico de la demarcación.

En su conjunto, desde semanas anteriores han denunciado y condenado la postura ecocida de la gestión 2020-2024, así como la nula implementación de acciones de protección a la ecología que ha tenido la titular de Protección Ambiental, Concepción Villeda Hernández, a quien acusan de autorizar el corte de decenas de árboles desde que llegó al cargo, el 15 de diciembre de 2020.

El caso más sonado y condenado por la sociedad tulense desde esa fecha, hace más de cuatro meses, es el reciente sacrificio de cinco jacarandas anteriormente ubicadas en la avenida 5 de Febrero, el 30 de marzo pasado, so pretexto de que estaban infestadas de heno motita y eran causa de peligro para los adultos mayores que serían vacunados en el centro de la demarcación a partir del día siguiente.

Sin embargo, aunque en primera instancia se responsabilizó del sacrificio a Villeda Hernández, ahora se sabe que la solicitud de revisión de los ejes fue de la titular de la Jurisdicción Sanitaria de la zona III con cabecera en Tula, Rosa María Parra Ángeles, mientras que la decisión de tala fue del director de Protección Civil municipal, Ignacio Rojas Martínez, quien no tuvo sanción por sus acciones.

Los grupos ambientalistas con presencia en la zona condenaron que la tala se haya efectuado sólo porque las jacarandas estaban infectadas de heno motita, planta epifita que puede ser fácilmente retirada de forma manual: “sólo basta tener manos, conseguir palos y ganchos lo suficientemente largos como para alcanzar la copa de los árboles y ganas de trabajar”, dijeron activistas como Monserrat Lafuente Saldívar, quien además criticó la falta de acciones contra el también llamado clavel del aire.

A los cuestionamientos, que derivaron en la solicitud de cese de la directiva, se unieron Superhéroes de la Tierra y el Grupo Ecologista Hidalguense de Protección al Ambiente, quienes dijeron haberse enterado por los medios de comunicación que la directora de Protección Ambiental dijo en una entrevista que se necesitaban recursos federales para empezar las campañas contra el paxtle.

Sostuvieron que no se necesita dinero, sólo ganas de trabajar, salir de la oficina “y un par de manotas” para retirar el heno. Coincidieron en que seguramente se quiere dinero para desviarlo, desaparecerlo o emplearlo en cualquier cosa menos para erradicar el paxtle.

En vista de la falta de trabajo del citado departamento, Superhéroes de la Tierra comenzó desde hace varias semanas la colocación de lonas en los centros de las comunidades de Tula para invitar a la ciudadanía a unirse a las campañas de limpieza de los ejes del heno motita.

Iván Sanz, promotor de la iniciativa dijo que sólo se necesitan voluntad y ganas de hacer las cosas, pero aclaró que el retiro del clavel del aire se tiene que hacer con las protecciones adecuadas, puesto que el heno suelta un polvo que daña los pulmones porque en él concentra metales pesados y otros contaminantes nocivos para la salud humana.

Para hacer el retiro del heno se debe contar con un overol especial para hacerlo, ponerse guantes, lentes, cubrebocas o mascarilla, y hacer el depósito del heno que se quite en un lugar seguro. “Y, aunque la única forma de acabar con él, es la incineración, este no se debe quemar al aire libre o en cualquier parte, sino en un contenedor de acero y en un sitio especializado para las incineraciones.

El Grupo Ecologista Hidalguense de Protección al Ambiente, la Red de Consciencia Ambiental Queremos Vivir y el Comité de Rescate del Parque Ecológico de San José, se han enfocado en la reforestación, están por emprender una campaña masiva de plantación de árboles. Los primeros sitios en reforestarse serán el parque ecológico de San José, el Hospital General Tula-Tepeji, y un predio cercano a Mixquiahuala, pues no se trata sólo de Tula sino de la región.

Las especies que se tienen contempladas son árboles como el nogal, el fresno además de frutales como higo, guayaba, así como maguey y nopal de diferentes especies, los cuales se conseguirán por medio de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del Estado de Hidalgo, y el Gobierno Municipal, como única tarea en la que participará.

Cabe destacar que, hasta ahora se han tenido reportes de tala de árboles en colonias y comunidades de Tula, como Jalpa, 16 de Junio, 16 de Enero, El Carmen, Tultengo, San Marcos, San Lorenzo, El Llano, en sus dos secciones, Xitejé, entre otras.