MANUEL BADILLO

Ante los “oídos sordos” del alcalde de Tula, los habitantes piden sea el mismo jefe del Ejecutivo estatal quien los apoye. La molesta en El Cielito fue porque una obra municipal derivó en que excedente de agua pluvial se mezcló con los líquidos residuales de un canal de aguas negras causando un olor insoportable.