Por el momento

David Tenorio

La variante delta del coronavirus fue detectada en India en octubre de 2020 y hasta ahora ha llegado al menos a 96 países.

Es más transmisible que otras variantes (entre un 30% y 60 %), además conlleva un mayor riesgo de hospitalización y reinfección, y genera un cuadro de síntomas ligeramente diferentes (por ejemplo; más dolor de cabeza y menos tos).

Existe incertidumbre entre quienes han sido vacunados, sobre si estarán protegidos contra las nuevas variantes. Reproduzco en partes la opinión del experto en Genómica y Bioinformática Alejandro Sánchez Flores quien forma parte del Consorcio Mexicano de Vigilancia Genómica CoviGen – Mex.

“El virus ha mutado y lo que se modifica es la forma de sus proteínas. La principal proteína que se ha estudiado es la proteína S (spike) que es la llave que usa para entrar en las células y es uno de los blancos de los anticuerpos. 

El primer cambio que se observó fue el llamado D614G. Ese cambio de aminoácido en la posición 614 de la proteína S, le permitió una mayor transmisión y generar mayores cargas virales. Fue la primera variante en todo el mundo. Cuando el virus llegó a México ya tenía dicho cambio. La elaboración de las vacunas se hizo en tiempo récord, y fue con la información que se tenía. 

Hasta hoy, existen 12 variantes: 4 de preocupación, 7 de interés y una que está intermedia entre estas 2 clasificaciones. Todas las vacunas tienen la función de entrenar a nuestro sistema inmune para defenderse del virus. Primero reduce el riesgo de que nos contagiemos; si nos contagiamos, evita que tengamos síntomas; si tenemos suelen no ser graves y si lo son, reducen el riesgo de muerte.

Las variantes escapan en parte a la respuesta inmune ya sea de la vacuna o una infección previa. Sabemos que el riesgo es menor cuando hay un esquema completo, pero sobre todo son muchos los factores que bajan la eficacia de las vacunas o que hagan que funcionen mejor. Los factores que bajan la eficacia de cualquier vacuna son, las comorbilidades, cargas virales altas, exposición a las variantes de preocupación o exponerse después de poco tiempo de ser vacunado o sin esquema de vacunación completo.

La vacunación funcionará como debe cuando se tenga a nivel mundial al 87% de la población vacunada, de manera sincrónica y uniforme. Esto será a mediados del 2022”. 

Por el momento la mejor y única manera para evitar contagios, y que estos sigan propagándose es usar cubrebocas en todos lados y en todo momento, mantener la sana distancia, cuidar el correcto lavado de manos y mantenernos en lo posible en confinamiento. 

 

Twitter:

@David _ Tenorio