Libertad

 Lyzandro Herrera

 Desde el día 11 de julio nuestro hermano pueblo cubano se alzó contra el régimen totalitario y opresor que los ha mantenido esclavizados por más de 60 años. No comprendemos como un presidente ha sido capaz de incitar a la violencia y a emprender una guerra civil contra manifestantes desarmados, al plantear que: “…la orden de combate esta dada para todos los revolucionarios y comunistas”. Se está reprimiendo a un pueblo solo por levantar su voz y exigir sus derechos de libertad de expresion, cambio de sistema, libertad política. Han convocado como tropas de choque a los militantes del Partido Comunista de Cuba, militares del ejército, la policía, las Tropas Especiales e incluso a los jóvenes del servicio militar obligatorio, bajo pena de cárcel o fusilamiento en caso de negarse a enfrentarse a sus propios compatriotas. Han disparado al pueblo desarmado, lo han secuestrado y golpeado sin distinción. Hay muchos presos y desaparecidos. Cortaron todo tipo de comunicación en Cuba, para evitar que el mundo conociese la realidad cubana y que solo privara la información que dice la dictadura.  Cortaron la electricidad, agua y alimentos. Parafraseando a Voltaire: «Podré no estar de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo». Esta frase exalta el valor del respeto y la tolerancia, además del derecho a la libertad de expresión. Por eso se requiere apoyo al pueblo cubano, que no cese en su empeño por ser libre, que lleve este sentimiento y voluntad hasta lograr la libertad verdadera y que se derroque de una vez, y para siempre, ese régimen totalitario, abusador y genocida. En un acto de humanidad se solicita a las organizaciones de Derechos Humanos, Amnistia Internacional, a todos los Gobiernos del Mundo, a la ONU y al resto de organizaciones que abogan por la paz mundial y los Derechos Ciudadanos que giren su cabeza y vean a Cuba hoy, ahora. (Agradezco a Denys Rivera Pérez la elaboración de esta columna.)