Las mujeres y el futbol

Amira Corrales

La manera en que hemos aprendido a mirar el mundo segrega a una mitad de la humanidad y además está tan interiorizada que creemos que así es y no se puede cambiar, aunque no hay nada más falso. La perspectiva de género nos ha mostrado su eficacia al integrar a las observaciones a las mujeres, con nuestros propios contextos; sin embargo, sigue siendo realmente difícil para nosotras introducirnos en un mundo creado para y por hombres. Y aunque millones de mujeres lo vivimos a diario, quisiera poner un ejemplo: los equipos de futbol femeniles. Hasta hace poco tiempo, ni siquiera existían. Todo comienza, primero por un evidente rompimiento de los roles tradicionales de género, donde las niñas juegan futbol desde sus escuelas y barrios, situación que no era común en los años ochenta. Cada vez más jóvenes lo toman como una pasión, una forma de vida, pero no tienen dónde desarrollarse y al darse cuenta de ello, son estas mismas mujeres las que comienzan a gestionar, administrar y crear ligar deportivas femeniles. Después los clubes se fijan en ellas –no por buenas personas, sino porque la inclusión además de ser correctamente política, genera dinero- y así después de varias décadas, se crean ligas femeniles de futbol, donde compiten las mejores futbolistas del país bajo el nombre del club, que sobra decirlo, también tiene su equipo masculino. Pero “no todo es miel sobre hojuelas”, estas mujeres que entrenan a diario, que sudan la camiseta, que entregan todo en la cancha, no ganan, pero ni cercanamente, lo que gana un futbolista varón. También, les ponen topes a sus salarios, aunque ganen partidos. Por decir, la mínima figura futbolística varonil puede ganar $150,000 al mes mientras que la máxima femenil $30,000. En ninguna otra esfera laboral se estima tanto la diferencia de salario como aquí. Cierto es también, que, los partidos de la liga femenil no generan dinero porque van pocos espectadores o en algunas partes estos partidos son gratis. Creo que aquí hay dos caminos: o nos ajustamos a este mundo de hombres con todos sus obstáculos o creamos nuestros propios rumbos.


Twitter: @AmiraCorrales