El Esoterismo y el Gnosticismo

LYZANDRO HERRERA

Segunda y última parte. Conocerse a sí mismo significa también conocer el mundo donde estamos inmersos. Trascender la barrera que separa la ilusión de nuestro mundo personal e individual y reconocerlo en el exterior como un reflejo de sí mismo es un acto de libertad. Identificarse con él es asumir nuestra esencia absoluta. Si ese es un camino espiritual que nos une a Dios, tomar conciencia del mundo y conocernos a nosotros mismos es otra manera de describir la misma cosa. Cuando se trata del conocimiento “interior” o espiritual, frecuentemente se hace una amalgama entre el esoterismo y el gnosticismo. La palabra “gnosticismo” viene del griego gnôsis, conocimiento. Se refiere a un conocimiento de las cosas religiosas, conocimiento superior al conocimiento de los simples creyentes o mismo de la iglesia oficial. En el cristianismo, sobre todo en los principios (siglos II y III), hubo una gnôsis ortodoxa, una profundización de la fe común, pero la palabra “gnosticismo” evoca ya en esa época una gnôsis heterodoxa en gran parte esotérica, mística y mágica, aunque estas especulaciones son ajenas al pensamiento del confucionismo que ya estaba presente en la China desde los siglos VI y V a.J.C. En contraposición al gnosticismo está el agnosticismo derivado del griego agnôstos, “a privativo” y gnôstikos, “capaz de conocer”. Es una doctrina, frecuentemente implícita, que niega el conocimiento de todo lo que está dado fuera de la experiencia. Así, el agnosticismo es una especie de escepticismo limitado al dominio metafísico. El agnóstico es a menudo un cientificista, es decir, alguien que sólo acepta las ciencias empíricas como única explicación de la existencia. No niega las afirmaciones metafísicas, sino que solamente considera que es imposible de establecerlas. Es entonces que el saber esotérico aunado a la gnosis podría dar una visión más amplia de aquella esfera del conocimiento que requiere ver más allá de lo evidente, más allá de la información que reciben nuestros sentidos físicos. Es cuánto.