Obligación: garantizar  salud materno-infantil

-El diputado priista, Julio Manuel Valera Piedras, propuso modificaciones a la Ley de Salud y de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes

GRUPO LEGISLATIVO DEL PRI

Luis Enrique Juárez Guzmán

La salud materno-infantil en todos sus periodos y principalmente en el prenatal es importante para la sociedad, ya que un embarazo saludable y un parto seguro sientan las bases para una mejor calidad de vida, tanto de la madre como de su hijo, sostuvo el coordinador del Grupo Legislativo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Julio Manuel Valera Piedras.

Esto, al presentar ante el Pleno del Congreso de la entidad una iniciativa que tiene por objeto integrar en la Ley de Salud el capítulo denominado Atención Materno Infantil que comprende las diferentes acciones que las mujeres en este supuesto tendrán derecho a recibir incluyendo la atención psicológica que requiera.

Además, en la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes se incluye también la atención del niño y la vigilancia de su crecimiento, desarrollo integral y de más acciones prioritarias, explicó en su intervención el diputado priista.

Recordó que, en 2015, se registraron en el mundo 303 mil muertes de mujeres por causas prevenibles relacionadas con el embarazo, parto y posparto, y 2.5 millones de muertes neonatales.

Estas defunciones, explicó, se concentraron principalmente en países de ingresos bajos y medios, incluidos los de América Latina, y se han convertido en temas prioritarios de la agenda de salud pública.

“Existen variables que también influyen en la existencia de altos o bajos niveles de Mortalidad infantil, en particular se trata de aquellas que tienen que ver con la política en salud y el acceso a los servicios”, precisó.

Por lo tanto, manifestó Valera Piedras, la presente reforma comprende “la atención de la niñez y la vigilancia de su crecimiento, desarrollo integral, incluyendo la promoción de la vacunación oportuna, atención prenatal, así como la prevención y detección de las condiciones y enfermedades hereditarias y congénitas”.

Asimismo, la aplicación del tamiz neonatal ampliado, el diagnóstico oportuno y atención temprana de la displasia en el desarrollo de la cadera, así como la atención de la salud visual, bucal, auditiva y mental.