El mensaje ya fue enviado

Andrés Torres Aguirre

Ayer domingo, el gobernador de Hidalgo Omar Fayad subió una fotografía a sus redes sociales en donde se le ve en la oficina principal del Comité Directivo Estatal del PRI acompañado por los exgobernadores Manuel Ángel Núñez Soto, Miguel Osorio Chong, Francisco Olvera; el dirigente nacional del revolucionario institucional, Alejandro Moreno Cárdenas y por Julio Valera Piedras, quien rindió protesta para un nuevo periodo como presidente del Comité Directivo Estatal.

Omar Fayad envió así, el primer mensaje respecto a la definición por la candidatura al Gobierno del Estado, algo que la militancia “tricolor” esperaba desde hace semanas.

Horas más tarde, en el patio del CDE, el primer priista de Hidalgo afirmaría que el primer acuerdo rumbo a la designación de su abanderado es: Sea quien sea el ungido, el aspirante perdedor (establecido claramente quedó que sólo compiten Carolina Viggiano e Israel Félix), se disciplinará y contribuirá con todo lo que esté a su alcance para apoyar en la campaña a la gubernatura.

El de ayer, fue el evento del gobernador Fayad, el último en donde él es la figura central, el último gran discurso, no la participación final pero sí el adiós al papel protagónico en el escenario tricolor de Hidalgo. Por eso, se esperaba que Omar Fayad dictará la línea; claro que lo hizo, siempre fiel a su estilo.

La foto dominical y tempranera donde el gobernador aparece con «Alito» podrá tener muchas interpretaciones, todas interesantes y muy respetables. 

 

Una de ellas, que los integrantes de la cúpula priista en el país y en el estado ya tienen un acuerdo respecto a la identidad de quién será su candidato a la candidatura por el Gobierno de Hidalgo. Con su presencia, los exgobernadores lo avalan, la camaradería y buen humor de Alejando Moreno lo sugiere y el nombramiento de Julio Valera para un nuevo periodo en la presidencia local del “tricolor” lo confirma.

Ya en el evento con la militancia, el primer mandatario hidalguense subrayó que sólo unidos podrán salir de un trance como es el de la selección de candidato; comprometió a Viggiano y a Félix para resolver la ecuación y construir la unidad. “¿Cómo se construye la unidad? Hablen con sus seguidores. La unidad no se construye en las cúpulas, no se dicta desde la decisión del primer priista, ni desde el Comité Nacional ni desde el Comité Estatal, la unidad se construye en nuestras estructuras, se construye desde la inclusión, con diálogo, ánimo, pasión y con el deseo de que a nuestro partido le vaya bien». 

Poco es lo que se puede comunicar en un evento masivo donde la prioridad del 98 por ciento de los asistentes es ver y dejarse ver por los dirigentes tricolores. Se puede decir mucho, hablar por horas, pero son escasos los conceptos que la gran masa puede captar claramente. El festejo tricolor de ayer no fue la excepción a este concepto. Junto con otros reporteros, busqué mensajes, pistas sobre la identidad del elegido. El «aplausómetro» en favor de Israel Félix dio la primera señal; la indiferencia que mostró al evento el diputado federal Rubén Moreira y que por momentos parecía fastidio también.

Quizás el indicio más claro sobre lo que acontece en el proceso de selección priista visto en la reunión de ayer, fue el breve pero intenso intercambio entre Omar Fayad y Carolina Viggiano, justo cuando «Alito» daba su mensaje. Hasta ese momento, la diputada federal y el gobernador mantenían una sana distancia, pero al levantarse el dirigente nacional se hizo un espacio junto al mandatario hidalguense y Viggiano aprovechó para sentarse junto a él. Fueron pocos minutos los que hablaron, pero sus gestos y el movimiento de brazos y manos no pasó inadvertido. Se les veía molestos, incómodos juntos.

Sólo se me ocurre una razón por la cual no podrían estar de acuerdo.

 

 

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