Recuperación requiere empatía  

– Poder reinsertarse a actividades sociales cotidianas y familiares resulta mucho más complicado de lo esperado, lamentan

COVID-19

Milton Cortés Gutiérrez  

A tres meses de haber vivido la amarga experiencia de enfermar de covid-19, integrantes de la familia Barrientos Callejas afirman que siguen siendo víctimas de indiferencia por parte de quienes conocieron su caso. 

Relataron de la fase de recuperación de la enfermedad y la de reinsertarse a las actividades sociales cotidianas y familiares han resultado mucho más complicado de lo esperado, al lamentar que su vida y convivencia no ha sido la misma por la indiferencia y marginación que han sufrido de parte de las personas que los rodean. 

Dijeron que, a partir del padecimiento, muchos de sus conocidos reaccionaron de una forma inesperada, ya que los han “hecho pagar” el precio de ser pacientes covid porque los relegan ante el temor de que sean foco de contagio.

«Considero que los síntomas de covid-19 son de los más difíciles, pero aquí entra la etapa del rechazo de parte de gente cercana, de las personas que no quieren contagiarse y que de alguna forma es válido, buscan de todas las maneras evitar la enfermedad», indicó Javier Barrientos.

Señaló que no ha sido fácil tanto para él, como para su familia, aceptar que sus cercanos eviten cualquier contacto con ellos y lamentó que la desinformación haga mella en la relación social y que se vea tan dañada después de la enfermedad.            

 «Creo que para quienes hemos enfermado de covid-19 es un logro haberla superado y la aceptación después del padecimiento debería ser parte de muestra recuperación; desafortunadamente no es así. La gente ha optado por marcar distancia de quienes hemos sido víctimas de este mal».                

Apuntó que una buena parte de las víctimas del virus, o alguna de sus variantes, padecen el difícil camino de la aceptación social e indicó que ahora, cuando muchas personas han enfermado y superado el padecimiento, debería erradicarse la penosa segregación que se vive muchas veces entre la sociedad hidalguense.