Política de la inseguridad

ANDRÉS TORRES AGUIRRE

Las autoridades confirmaron la detención del presunto responsable del asesinato de un chofer del servicio de transporte público en Tizayuca; la agresión, ocurrida la semana pasada, dio paso a una crisis de transporte y seguridad en esa zona.

Transportistas del municipio de Tizayuca, acudieron a las autoridades locales, a la policía estatal y a los medios de comunicación para pedir apoyo ante las amenazas y extorsiones de que son víctimas hace varios meses. La versión oficial dice que el problema es reciente, pero en entrevistas con choferes, comerciantes y vecinos del lugar, todos coinciden que el incremento de la delincuencia es evidente desde hace meses.

Días previos al asesinato descrito, circuló un video donde presuntos miembros del cártel Jalisco nueva generación advirtieron sobre su presencia en Tizayuca y un cambio en el “orden” local. A pesar de que el mensaje se hizo viral, las autoridades municipales y la policía estatal dudaron de su autenticidad y lo desestimaron.

Los transportistas decidieron suspender actividades. Unas 300 camionetas colectivas y más de 500 taxis dejaron de prestar servicio; a consecuencia de ello, más de cien escuelas de todos los niveles determinaron que ante la falta de transporte y el clima de inseguridad, no tendrían actividades.

El ayuntamiento de Tizayuca pidió apoyo al gobierno del estado, pero evitaron aceptar su responsabilidad en el tema. Como siempre, iban a culpar a la colindancia de Tizayuca con el Estado de México como el principal motivo de inseguridad, pero el factor político contaminó la situación.

Lo deseable es que las autoridades municipales y estatales, de verdad coordinen trabajo para brindar mayor vigilancia en la zona y dejar a un lado la simulación, como lo señalan habitantes de Tizayuca que confirmaron a las Vocales Extraviadas: “hace poco, un local comercial del centro del municipio, fue incendiado por presuntos delincuentes que amenazaron a los propietarios y les exigían una cuota por dejarlos trabajar”.

Compañeros de los medios de comunicación avecindados en la zona, confirman que el robo, asalto, extorsiones y en general la inseguridad, son temas que de todos los días.

Hace dos semanas, las Vocales se entrevistaron con regidores de oposición en el cabildo de Tizayuca, coinciden en que se aplicó una enorme cantidad de recursos para atender el tema de la seguridad, “principalmente en esta administración”. 

A considerar dos circunstancias: el reacomodo de los cuerpos de seguridad en México e Hidalgo ante la llegada de la Transformación y sus nuevas políticas públicas.

Hay una lucha interna en Morena ante la selección de candidatos y candidatas a puestos de elección popular. La competencia por notoriedad, contagia de política muchas decisiones a nivel municipal y estatal, dejando de lado el bien común para dar paso al interés personal.

Ejemplos los hay en todos los ayuntamientos donde la o el alcalde, sueña con el siguiente cargo: Tatiana P. Ángeles Moreno en Actopan; José Ramón Amieva en Mixquiahuala; Araceli Beltrán, Ixmiquilpan; Marisol Ortega en Tepeapulco; Susana Ángeles, Tizayuca y Manuel Hernández de Tula. Sin excepción, estos personajes se preocuparon más por conseguir metas con efecto ante la opinión pública, que resolver los problemas añejos sí, pero graves, en sus demarcaciones.

Con la crisis de seguridad en pleno, vale hacer una pregunta a las autoridades de Tizayuca y de todos los municipios donde los y las alcaldesas ya tienen listas sus maletas para ir a la siguiente elección ¿Cómo esperan aportar algo al bienestar de los hidalguenses desde el Congreso Local o Federal, sí como presidentes municipales (autoridad más cercana a la población), no resolvieron ni uno de los problemas graves que padecían sus municipios?

 

Twitter:

@LasVocalesRadio