GRILLERÍAS

RUMORES

Con insistencia corrió el rumor de que ayer por la tarde habría cambios en el gabinete del gobernador Omar Fayad. En el marco del Tercer Informe de Gobierno, analistas ortodoxos considerarían que es momento de “ajustar las piezas”, reconocer logros y cambiar lo que no funcionó. Pero el mandato de Fayad en Hidalgo es todo menos tradicional, de ahí que la expectativa ante especulaciones subió de intensidad. Al cierre de la presente edición no se habían dado anuncios de manera oficial y las redes sociales continuaban preguntando sí habría sustituciones.

ENCUESTAS

Sergio Baños, presidente del PRI en Pachuca, deja sentir su estilo y ya logró poner a muchos priistas de la capital hidalguense en su contra. Los priistas enojados comentaron a los grillitos que el líder quiere dirigir el partido como a sus empresas y condiciona apoyos, establece horarios, inventa estrategias que, según él, son lo que necesita el priismo para levantarse de su complicada situación. El problema es que no en todo lo que hace pone ese espíritu emprendedor e innovador, tal es el caso de unas encuestas que recientemente trascendieron a escala interna donde él aparece “en primer lugar de preferencias”.

AYUNTAMIENTO

Tan enojada está la alcaldesa panista, Yoli Tellería, que pidió a dos o tres de sus colaboradores, “como que no quiere la cosa”, filtren a la prensa que varios de los regidores de oposición le piden algo así como 3 millones de pesos, por cabeza, para que ya la dejen en paz lo que queda de su mandato. Cierto es que no le salieron las cosas en su administración, pero en la línea de culpar a todos por tal fracaso se olvida que la única responsable es ella. Ahora, agregará a su larga cadena de errores, tratar de exhibir a su cabildo por solicitarle dinero para cerrar la administración en “santa paz”. Vamos a ver qué dicen las y los regidores que son acusados por supuesta voracidad.

BRONCAS

La discusión entre diputados panistas por el desconocimiento de Arely Maya como integrante de su bancada, hizo que esta mujer desde tribuna amenazara con acudir a tribunales. Acusó en partida doble a Cornelio García de violencia política de género y también a Asael Hernández, por descalificaciones e incluso mal uso del lenguaje en el “santo recinto” del Congreso local.