No me ayudes compadre

Andrés Torres Aguirre

Hace cinco días concluyó el periodo de pre campañas, estación obligatoria en la normatividad electoral, que ya dejó bien claro entre quienes será la competencia por ganar la gubernatura de Hidalgo.

Por la alianza Va por Hidalgo, Carolina Viggiano representará al PAN, PRI y PRD mientras que Julio Menchaca, abanderará a Morena, PT, PVEM y Panal. En las boletas electorales aparecerá el nombre de Francisco Xavier con la candidatura de Movimiento Ciudadano, pero, dadas las condiciones en las que transitó hacia esa posibilidad, existen ínfimas posibilidades de triunfo.

Desde hace meses, las encuestas (reales y ficticias) coinciden en que para el electorado hidalguense la propuesta de Morena es la preferida. Al comienzo del proceso electoral en diciembre, los sondeos de opinión mostraron un amplio margen a favor del Movimiento de regeneración nacional, sin importar que en el PRI aún no se definiera la identidad de su candidato; cuando se confirmó que sería Carolina Viggiano, las cifras apenas se movieron unos pocos puntos.

Hace dos meses, la popularidad del Presidente Andrés Manuel López Obrador estaba en su esplendor, parecía que el principal activo de la 4T era aprueba de artillería pesada. Al finalizar el 2021, tan fuerte era la aceptación del Presidente de México que ni sus discursos contradictorios, la cuarta ola de covid, una mala situación económica o su gusto por «buscar camorra» en donde sea, hacían mella en los resultados de las encuestas.

El 23 de enero en Tijuana, fue abatida a tiros Lourdes Maldonado periodista Mexicana que en 2019 estuvo presente en Palacio Nacional para pedirle a López Obrador, en plena conferencia «mañanera», su ayuda y justicia laboral porque temía por su vida. De este asesinato se desató un conflicto mediático del que «la cuatro Te», se libró sin argumentos, pero dejándole muy claro al país que solo son importantes sus incondicionales y sus amigos.

Vino entonces el golpe traidor; Carmen Aristegui, la periodista consentida del sistema y vocera de López Obrador El eterno candidato, presentó (a la par con Carlos Loret), una investigación periodística que exhibió una casa valuada en 20 millones de dólares, ubicada en Houston, Texas; donde vive o vivió José Ramón, el hijo mayor de Andrés Manuel y entonces las cosas cambiaron.

El jefe del Ejecutivo, centro sus reclamos en Loret y para Aristegui apenas hizo referencia. Desesperado, violó la Ley para desacreditar a Loret pero se equivocó nuevamente y las encuestas se lo hicieron saber.

Sin importar cuantas, cada nueva declaración del Presidente era más torpe que la anterior. Trató de disculpar a su hijo pero sin argumentos solo se tropezó nuevamente y al tratar de construir una cortina de humo para desviar la atención 

hacia un supuesto conflicto con España, se ridiculizó él y avergonzó a los mexicanos.

A la luz de los últimos acontecimientos, la popularidad del Presidente sufrió su primer revés y ahora son los proyectos estatales los que reciben el efecto del desliz lopezobradorista.

¿Cuánto afectará en el ánimo del electorado esta condición? Si es así, los candidatos de Morena en las seis entidades donde habrá elecciones ¿Podrán reponerse en los meses que restan hasta el día de la elección? 

Dudo que el proyecto de Morena en Hidalgo se sustente sobre los supuestos que arrojan las encuestas. Tampoco creo que al arrancar la campaña oficial, la distancia entre el primero y segundo lugar en esos ejercicios estadísticos sea tan grande como hoy dicen.  

 

Será verdaderamente interesante, seguir de cerca el proyecto electoral de Morena en Hidalgo. Conocer cómo aprovecharán el impulso que da la popularidad del Presidente, neutralizar sus pifias; reaccionar ante los inminentes ataques de sus rivales y principalmente, cómo evitan cometer errores de confianza.

Twitter: @bamtorre

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