A 12 rounds 

Andrés Torres Aguirre

Las rechiflas que se escucharon la semana pasada en el teatro Gota de Plata cuando el senador Ricardo Monreal tomó la palabra no sólo «dieron la nota» en el marco del informe del senador Navor Rojas, también son testimonio de que en Hidalgo las corrientes internas de Morena se rehúsan a zanjar diferencias.

En contra sentido a que el actual gobernador del estado y excandidato de Morena, Julio Menchaca, obtuvo la victoria electoral con el mayor número de votos en la historia en procesos similares, el Movimiento Regeneración Nacional no consigue consolidar una estructura partidista que le permita aprovechar enteramente las preferencias del electorado hidalguense.

Las rechiflas hacia Ricardo Monreal nacen de una molestia en su contra por «incluirse» sin invitación presidencial al listado de «corcholatas» a la candidatura de Morena y claro porque en Hidalgo las corrientes internas de la llamada transformación se manifiestan -principalmente- a favor de Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López.

El lunes pasado, Ricardo Monreal no ocultó su molestia ante las manifestaciones hostiles de quienes llamó «pequeño grupo de neo morenistas». Con firmeza exclamó, no me quieren porque exijo mi derecho a participar en el proceso interno de Morena para seleccionar candidato a la Presidencia en 2024. 

Pero las fisuras entre las agrupaciones simpatizantes de Morena en Hidalgo son mucho más profundas y evidentes, tanto que el problema se presenta a nivel municipal, donde los neo morenistas son declarados enemigos de los fundadores radicales.

 

El actual presidente de Morena en Hidalgo, Marco Antonio Rico sabe que el principal obstáculo en las entrañas del movimiento que los fundadores radicales se niegan a «hacer política» y exigen para ellos todos los espacios bajo el mismo argumento de las elecciones anteriores: -no estoy de acuerdo con el o la candidata de Morena, no apoyo o simuló en la campaña.

Un asunto que pocos notaron respecto a la presencia de Ricardo Monreal en Hidalgo y que me parece debe verse con mayor detalle para entender el peso político que tiene en estas latitudes, es su presencia en el gabinete.

Cuando Santiago Nieto, hoy encargado del despacho de la Procuraduría General de Justicia en Hidalgo, dejó la titularidad de la Unidad de Inteligencia Financiera, de la SHCP, en medio de una enorme polémica relacionada con la organización de su boda el único integrante de la 4T que lo defendió y justificó ante la opinión pública fue el senador Monreal.

El presidente de la junta de Coordinación Política en el Senado, también es viejo y cercano amigo del excampeón mundial de peso wélter José «Pipino» Cuevas, hoy director del Instituto Hidalguense del Deporte. ¿Qué otra «corcholata» tiene una presencia similar en Hidalgo?

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