Corrupción en Policía de Investigación

Leonardo Herrera

Los presuntos actos de corrupción en la Agencia de Investigación han generado sospechas de complicidad en diferentes niveles al interior de la Procuraduría de Justicia del estado (PGJEH) y dudas sobre la lucha contra la corrupción que enarbolan en esta dependencia, que, a pesar de tener evidencias y carpetas de investigación, elige mantener bajo discreción y en el cajón del archivo las investigaciones.

Una de las denuncias más contundentes, es la que han hecho representantes de connacionales en Dallas, Texas, que incluso, contrataron una empresa estadounidense que validó las pruebas de audio y de telefonía con las que cuenta, para exhibir un caso de extorsión en el que está involucrado el director de la agencia Daniel Romero, y el comandante de la corporación en Tlaxcoapan, Juan Jiménez.

El caso ocurrió hace poco más de un año y existe una carpeta de investigación en la Fiscalía Anticorrupción bajo el número 12-2023-03284 y en ella se relata como los agentes ministeriales extorsionaron con 56 mil pesos a Antonio Guzmán García, a quien le quitaron su vehículo con el argumento de que tenía reporte de robo, existen mensajes, sábanas de llamadas, audios y documentos firmados que inculpan a los policías.

En el expediente hay señalamientos de los propios policías y comandante que aseguran que, los 56 mil pesos tenían como destino el escritorio de Daniel Romero, y éste a su vez en una llamada que fue grabada, rechaza la acusación y señala que investigaría a los agentes, pero nada ocurrió hasta ahora.

Todavía peor, los connacionales aseguran que falsificaron un reporte de robo, para acreditar la supuesta responsabilidad de Antonio Guzmán en la posesión de un vehículo robado, pero eso en nada desacredita la extorsión, por el contrario, termina por confirmar la ilegal actuación de la policía, pues su obligación era detenerlo junto con el automóvil y ponerlo a disposición, situación que no ocurrió.

El subsecretario de Gobierno, Eduardo Medecigo, conoció de las graves acusaciones en diciembre pasado, lo mismo que el encargado de la Procuraduría Santiago Nieto, a quien le entregaron las pruebas donde el policía que recibió los 56 mil pesos Juan Carlos Villeda y el comandante Juan Jiménez, habrían regresado al afectado 22 mil pesos a cambio de que no denunciara lo ocurrido, pero nada ha sido suficiente y los presuntos responsables siguen en funciones, lo que pone en duda la lucha contra la corrupción y aumenta las dudas de la complicidad.

Otro caso es él de Leslie Moreno, la mujer que fue atacada con ácido por un expolicía enviado por una compañera de trabajo, ella tiene en su poder grabaciones donde un policía, le pide “unos pesitos” para acelerar la investigación, lo denunció ante la Fiscalía Anticorrupción, nada pasó, él sigue en la PGJEH donde parecen protegerlos. 

 

De mi tintero… De llamar la atención la prepotencia e ignorancia del rector de la Universidad Politécnica Metropolitana de Pachuca, Guillermo Mejía Ángeles, que hace unos días, fue denunciado por cesar a dos académicos reconocidos sin mayor argumento que la facultad que le da su padrino político, pasando por alto a los directivos de la Secretaría de Educación en Hidalgo… A propósito de encuestas, la de Ulises Beltrán y Asociados, Indicadores Focus y Andrés Robles y Asociados, dan ventaja al diputado federal Cuauhtémoc Ochoa, en dos aspectos que llaman la atención conocimiento y opinión positiva de aspirantes a senador y asociación del personaje con Morena.

 

Twitter: @herreleo